Primero llegaron en pequeños grupos, después, las filas de unidades comenzaron a estacionarse sobre la avenida Rosendo Márquez hasta cerrar por completo la circulación frente a la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT).
Con pancartas en las manos y motores apagados, concesionarios del transporte público hicieron visible el rompimiento del diálogo con el gobierno estatal por la implementación de la revista vehicular.
Desde temprano, los transportistas exigieron la instalación de una mesa de negociación y nuevas prórrogas para cumplir con el trámite, al considerar que los plazos y requisitos no corresponden con la realidad económica del sector.
La protesta fue creciendo conforme pasaban las horas y la concentración se volvió punto de referencia para automovilistas, usuarios y trabajadores de la zona.
Uno de los momentos más visibles de la jornada ocurrió cuando manifestantes inmovilizaron una unidad alimentadora del RUTA, la número 495, como forma de presión simbólica.
La escena se replicó en redes sociales, donde comenzaron a circular imágenes del bloqueo y del cierre de vialidades.
En medio de la movilización, Israel Suárez, representante de la Unión de Transportistas de Puebla, aseguró que alrededor de 22 mil concesionarios y 12 mil permisionarios se habrían sumado al paro convocado para este día, como rechazo directo a la revista vehicular.
La advertencia
La protesta no tomó por sorpresa a las autoridades, ya que desde días antes, organizaciones transportistas habían advertido sobre la posibilidad de un paro general, al acusar que no existían acuerdos con el gobierno estatal y que las mesas de diálogo se encontraban estancadas.
Sin embargo, la amenaza no se tradujo en una paralización real del sistema.
A lo largo del día, usuarios reportaron retrasos intermitentes en el paso de algunas rutas, principalmente en el sur y oriente de la ciudad, pero sin afectaciones mayores ni suspensión masiva del servicio.
Mientras los manifestantes permanecían frente a la SMT, la operación del transporte público se mantuvo en términos generales, incluyendo el sistema RUTA, que solo registró ajustes menores en algunas frecuencias.
Al cierre de la jornada, el bloqueo continuaba y el diálogo seguía roto. Sin postura pública de las autoridades y con nuevas movilizaciones sobre la mesa, el conflicto por la revista vehicular se instaló como uno de los focos de tensión más visibles entre el sector transportista y el gobierno estatal.

