Docentes y estudiantes esperan cambios mientras inicia el proceso
La escena se repitió durante días: accesos cerrados, cartulinas en blanco alzadas y grupos de estudiantes y docentes concentrados frente a escuelas formadoras de maestros. En ese contexto, la Secretaría de Educación Pública (SEP) abrió la convocatoria para renovar direcciones en 17 instituciones públicas de educación superior en Puebla, con un proceso que ahora busca ordenar lo que antes generó inconformidad.
Afuera de algunos planteles, la tensión se mezcló con la espera. Filas en las entradas, presencia de autoridades y mensajes colocados en rejas reflejaban el desacuerdo por la designación de directivos. Las protestas se centraron en la exigencia de reglas claras y en el rechazo a decisiones que consideraron ajenas a la comunidad académica.
Con la publicación de la convocatoria, el proceso entra a una nueva etapa. El documento establece que podrán participar docentes en activo con posgrado en educación, quienes deberán cumplir con un registro formal, entrega de documentos, evaluación y entrevista.
La convocatoria abarca tanto escuelas normales federales como estatales, además de unidades de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) y otras instituciones de educación superior en el estado. En todos los casos, el objetivo es renovar las direcciones bajo un esquema que fija criterios específicos.
Entre los requisitos se encuentra la presentación de una carta de motivos y un proyecto de gestión de hasta 15 cuartillas, con propuestas para docencia, investigación y desarrollo institucional durante cuatro años. También se establece que no podrán participar quienes hayan ocupado recientemente el cargo.
El calendario ya está en marcha. El registro se mantendrá abierto del 24 al 31 de marzo; posteriormente se realizarán entrevistas del 6 al 10 de abril, y los resultados serán notificados el día 13. La evaluación contempla distintos rubros, desde el proyecto presentado hasta la trayectoria académica.
Mientras el proceso avanza en el papel, en los planteles el ambiente aún refleja lo ocurrido en semanas recientes. Las rejas, los mensajes y la organización de estudiantes y docentes dan cuenta de un conflicto que llevó a la SEP a modificar la ruta.
Ahora, con la convocatoria en curso, la atención se centra en quiénes participarán y en cómo se desarrollará un proceso que surge tras la presión de la comunidad educativa y que busca definir el rumbo de estas instituciones en los próximos años.
