Noche de balas en Angelópolis: helicóptero, persecución y cuatro detenidos

La tranquilidad de la zona de bares en Angelópolis se rompió de golpe durante la madrugada del 14 de febrero, cuando una ráfaga de disparos estremeció la avenida Osa Mayor, a la altura de La Estrella de Puebla. Afuera del bar Sala de Despecho, varias personas corrían en busca de refugio mientras otras quedaban tendidas junto a una camioneta blanca Mercedes Benz, objetivo directo del ataque.

Eran poco después de la una de la mañana cuando, según testigos, dos motocicletas se detuvieron frente al establecimiento. Sin mediar palabra, los tripulantes sacaron armas de fuego y dispararon contra los ocupantes del vehículo. Los impactos fueron certeros: dentro de la camioneta quedaron sin vida un hombre y una mujer; un tercer masculino cayó sobre el pavimento, a un costado del automóvil.

En cuestión de minutos, la zona se llenó de sirenas. Paramédicos confirmaron los tres decesos y trasladaron de urgencia a cinco personas más, heridas por bala, consideradas daño colateral. El área fue acordonada y los clientes del bar evacuados mientras peritos de la Fiscalía General del Estado de Puebla iniciaban el levantamiento de los cuerpos.

La respuesta policial no se limitó al perímetro. Desde el aire, un helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública comenzó a sobrevolar la ciudad. En tierra, patrullas estatales y municipales activaron un operativo de rastreo. Las cámaras del C5 y los reportes ciudadanos guiaron la persecución hacia varios puntos de la capital.

Horas después, la estrategia rindió resultados: cuatro personas fueron detenidas, presuntamente relacionadas con el ataque, junto con motocicletas aseguradas que habrían sido utilizadas para huir tras la agresión. Los implicados fueron puestos a disposición del Ministerio Público.

De acuerdo con la Fiscalía, la agresión fue una acción directa contra los ocupantes de la camioneta, lo que refuerza la hipótesis de que no se trató de un hecho fortuito. Versiones extraoficiales apuntan a un posible ajuste de cuentas entre grupos criminales, aunque el móvil oficial aún no ha sido confirmado.

Mientras las investigaciones continúan, Angelópolis despertó con la estela de una noche violenta: tres muertos, cinco heridos, un operativo aéreo y la imagen de una zona exclusiva convertida en escena del crimen. En Puebla, la madrugada dejó claro que la violencia no respeta códigos postales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *