Durante enero, en distintos puntos de Puebla comenzaron a localizarse cuerpos abandonados, algunos emplayados y otros con mensajes visibles.
El conteo cerró con 65 homicidios en el estado, de los cuales alrededor de 15 se registraron en la capital, según datos expuestos por la Secretaría de Seguridad Pública.
Ante estos hechos, el titular de la dependencia, Francisco Sánchez González, explicó que la exhibición de los cuerpos corresponde a disputas internas entre integrantes de grupos delictivos y tiene como finalidad generar intimidación.
De acuerdo con el secretario, se trata de actos utilizados como castigo hacia personas que forman parte de estas organizaciones y que no cumplen con lo que se les exige.
“Algunos grupos utilizan este tipo de acciones para castigar a personas que trabajan con ellos. Nosotros seguimos trabajando con inteligencia, investigando y deteniendo; no hay paso atrás”, declaró.
Sánchez González indicó que, pese a la visibilidad de estos hechos, las acciones de seguridad continúan mediante operativos de inteligencia e investigación para contener y desarticular a los grupos criminales que operan en la entidad.
Explicó que Puebla capital concentra una mayor incidencia debido a su densidad poblacional y a la complejidad de la zona metropolitana, además de que el estado de fuerza policial resulta limitado.
En ese contexto, informó que se acordó una reunión con autoridades municipales para revisar estrategias de prevención y reforzar las acciones de seguridad.
Finalmente, señaló que existen investigaciones en curso contra elementos que han incurrido en conductas indebidas. Aclaró que no hay señalamientos directos ni pruebas de colusión, pero destacó la necesidad de fortalecer los controles internos y el uso de tecnología.
“Es recurrente que puedan ingresar sin ser detectados; por eso el apoyo tecnológico será fundamental. Las investigaciones continúan”.
